
El Diario Montañés: «Centro de salud de Los Castros, le atiende Lola, ¿qué necesita?». Ni el recibimiento es literal, ni Lola es una de las administrativas sentadas tras el mostrador de la entrada, pero esa voz que cogerá el teléfono de los pacientes que llamen al centro se prestará a resolver su gestión. Es un robot basado en inteligencia artificial, «diseñado para mantener una conversación natural» y dar respuesta a la demanda cuando la centralita está colapsada y nadie coge el teléfono al otro lado. No obstante, hasta que el nuevo fichaje virtual del Servicio Cántabro de Salud (SCS) coja experiencia –la implantación de este asistente de voz es aún un pilotaje (funciona de 11.00 a 12.00 horas)– se limitará a atender la demanda de citas, que no deja de ser el escollo de los servicios de admisión y la queja más escuchada entre los usuarios.
A través de Lola se podrá reservar hueco en la agenda del médico de familia, del pediatra o de enfermería, modificar una fecha ya asignada o incluso a anular la cita si ya no es necesaria o no puede acudir. Por eso, lo primero que pide es la identificación: nombre, apellidos, DNI u otros datos, como número de tarjeta sanitaria.
Pero, además, como explican desde la Dirección de Asistencia Sanitaria, será capaz de interpretar cuestiones sanitarias básicas sobre la conversación mantenida con el paciente y añadir esa información al sistema. De esta forma, «ayudará al médico a preparar la consulta y sabrá, por ejemplo, si es algo urgente o si acude a renovar la receta».
Esta herramienta, enmarcada en la estrategia de digitalización de Atención Primaria financiada con fondos europeos, ha arrancado en Los Castros, aunque la idea es que Lola (el asistente de la empresa Tucuvi, adjudicataria del proyecto) se implante de forma progresiva en toda la red de centros de salud en 2027.
Y no solo ahí. En paralelo al piloto de Los Castros, el sistema se ha empezado a utilizar en los tres hospitales, pero en servicios distintos. En el caso de Valdecilla, el robot ya recoge llamadas dirigidas al equipo de Endocrinología, mientras que en Laredo el ámbito en el que se está probando es el de Salud Mental, las dos áreas en las que ya se había puesto en marcha otro proyecto piloto recogido en la misma estrategia, el de los SMS remitidos al paciente antes de acudir a su cita, con el objetivo de ayudar al médico a simplificar su trabajo administrativo y que no tenga que rellenar tecla a tecla la información sobre la salud del paciente (la anamnesis), sino que parte ya se la encuentre metida en el sistema cuando esa persona entre por la puerta.
En Valdecilla y Laredo, la función asignada al robot Lola es la de recoger las llamadas entrantes, registrar los datos identificativos del paciente (validándolos con la base de datos corporativa) y capturar el motivo de la llamada. Próximamente se empezará a usar también en las Consultas Externas de Sierrallana.
A diferencia de la aplicación que se le ha dado en Atención Primaria, en el entorno hospitalario el asistente de voz solo recaba la información. Se queda con el recado y comunica al usuario que le llamará un administrativo para dar respuesta a su petición. No obstante, también está previsto que, en una próxima fase, gran parte del proceso de derivación y gestión de estas consultas se realice de forma automática.