
PERIÓDICOCLM: Las incidencias continúan en el laboratorio de Anatomía Patológica del Hospital Universitario de Toledo, que suma cuatro nuevas intoxicaciones y treinta partes de incidencia, sin que por el momento se haya identificado cuál es el origen.
Una situación que afecta a la salud de los trabajadores ante la que desde la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) vuelven a reclamar la suspensión de la actividad en este departamento. Una medida, cabe recordar, que hace un par de semanas se descartaba desde la Gerencia del centro hospitalario al ajustarse hasta ese momento todas las mediciones a los valores normales.
Y es que, según detallan, entre el jueves y el viernes de la semana pasada se produjeron cuatro nuevas intoxicaciones, requiriendo una de ellas atención en el servicio de Urgencias al presentar una insuficiencia respiratoria, y ese mismo viernes se notificaron hasta 30 partes de incidencias.
Por ello, desde el sindicato vuelven a insistir en la necesidad de suspender la actividad en Anatomía Patológica hasta que se resuelva el fallo de seguridad ambiental, que también afecta a los laboratorios adyacentes de Microbiología, Hematología y Bioquímica, así como a otros servicios, como el Banco de Sangre.
Pese a las denuncias presentadas ante la Inspección de Trabajo, la primera de ellas con apertura de expediente el 19 de diciembre, así como de todas las mediciones llevadas a cabo en busca de sustancias químicas volátiles que pudieran estar tras el origen de este problema, sigue sin encontrarse qué lo produce.
Así, la responsable de CSIF Sanidad Toledo, Victoria Gutiérrez, denuncia que es ya "mucho tiempo" el que se lleva padeciendo esta situación, aunque "es peor no saber qué va a pasar en el futuro, dentro de cinco o diez años", apunta. Y es que, recuerda, en el laboratorio de Anatomía Patológica se trabaja con algunas sustancias como el formaldehído, "cuya exposición puede provocar infertilidad o enfermedades muy graves según el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo", por lo que "más allá de estos casos de intoxicaciones, estamos preocupados por los efectos sobre la salud a medio-largo plazo".
Por otra parte, el sindicato censura que la mutua no esté reconociendo estas incidencias como accidente de trabajo, algo que consideran "inaudito", puesto que "si ha ocurrido en un centro de trabajo en el desarrollo de tu labor, es un accidente de trabajo", explica Gutiérrez.
Para este viernes, como ya ocurriera el pasado 7 de febrero, está prevista una nueva concentración de trabajadores a las puertas del Hospital Universitario de Toledo, para reclamar una solución a este grave problema.