
20minutos.es: El sistema sanitario público puede mejorar en España. Así lo consideran el 45,1% de los españoles, que en el último Barómetro Sanitario del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) han opinado que la sanidad pública necesita "cambios importantes o profundos". La valoración, no obstante, mejora significativamente entre aquellas personas que han acudido a un hospital, un centro de salud o cualquier otro servicio sanitario en los últimos meses: si un 53,9% de la población considera que el sistema funciona "bien" o "bastante bien", esa proporción se dispara hasta el 80% entre los usuarios que lo han usado recientemente.
Concretamente, ocho de cada diez declaran haber acudido a atención primaria y un 44,7% al hospital en el último año, y en ambos niveles asistenciales la valoración es positiva para más del 80% de los encuestados, lo que, según el Ministerio de Sanidad, "refuerza la confianza en el sistema desde la experiencia directa". El departamento que dirige Mónica García achaca esa contraste a que la percepción del sistema sanitario "es más crítica cuando no se basa en el uso reciente de sus servicios" y debido a problemas que no parecen mejorar, como los tiempos de espera o la accesibilidad.
Por el contrario, aquellos que sí que han acudido a la sanidad pública en los últimos 12 meses, manifiestan un alto nivel de satisfacción y valoran especialmente la "profesionalidad", la "seguridad", y la "confianza" que transmiten los profesionales sanitarios. "Esta diferencia sugiere que la experiencia directa con el sistema contribuye a consolidar una visión más favorable y realista de su funcionamiento", insiste el ministerio.
Hay, sin embargo, ciertos problemas de accesibilidad y desigualdades. La encuesta —elaborada a partir de 2.452 entrevistas realizadas este abril— que uno de cada cuatro ciudadanos declara haber tenido, en alguna ocasión, problemas para acceder a su médico de familia. De ellos, más de la mitad acabó acudiendo a urgencias por esas dificultades y otro 30% directamente no acudió a la cita asignada en el centro de salud porque llegado el momento ya no necesitaba atención. Además, el 4,6% tuvo que dejar de tomar algún medicamento prescrito por motivos económicos.
Por servicios, las urgencias del 061/112 son los mejor valorados, con una puntuación de 7,34 puntos sobre 10, seguidos de la atención hospitalaria a pacientes ingresados (7,10). Les siguen, aunque con menor satisfacción, la Atención Primaria y las consultas de Atención Hospitalaria.
En esta edición se ha preguntado, por primera vez, por el acceso a determinadas pruebas diagnósticas ante un problema de salud nuevo: el 23,1% de la población dice haberse tenido que realizar una ecografía; el 16% un TAC, el 15,2% una resonancia y el 4,8% una colonoscopia en el último año. Sobre estas pruebas, las ecografías y los TAC son las que presentaron menos tiempos de espera: en torno al 55% de los casos se realizaron menos de un mes desde su indicación. Porcentaje que baja al 40% en el caso de las colonoscopias que, además, y según los entrevistados, son las que registran un mayor tiempo de espera (113 días), en comparación con los 37 días de media de la resonancia.
La encuesta revela también un aumento de tres puntos de la población que ha necesitado atención por problemas de salud mental en los últimos 12 meses: el 20% de los ciudadanos dicen haber requerido esta atención sanitaria, frente al 17,8% que lo decían en abril de 2024, por malestar psicológico o emocional. De estos, poco más de la mitad (52%) acudió a la sanidad pública, siendo la atención prestada sobre todo por psiquiatras (38,6%), médicos de familia (37,5%) y psicólogos (16,6%). Por otro lado, un 11,6% acudió a estos servicios a través de seguros privados y un 30,3% mediante pago directo.
En esa línea, el 19,7% de los entrevistados dispone de un seguro médico privado (cinco puntos menos que hace un año), bien contratado por ellos o por algún familiar, y un 9,7% lo tiene a través de su empresa. En muchos casos, según Sanidad, acuden a esta opción "en busca de mayor agilidad o comodidad en el acceso a determinadas prestaciones sanitarias", como medida complementaria a la sanidad pública: más del 60% de quienes tienen un seguro privado reconocen que, ante un problema de salud grave, la sanidad pública les ofrecería un mejor tratamiento. "Este dato confirma que, incluso entre quienes disponen de cobertura privada, se mantiene una elevada confianza en la capacidad resolutiva del sistema público", subraya el ministerio.
El sistema sanitario público puede mejorar en España. Así lo consideran el 45,1% de los españoles, que en el último Barómetro Sanitario del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) han opinado que la sanidad pública necesita "cambios importantes o profundos". La valoración, no obstante, mejora significativamente entre aquellas personas que han acudido a un hospital, un centro de salud o cualquier otro servicio sanitario en los últimos meses: si un 53,9% de la población considera que el sistema funciona "bien" o "bastante bien", esa proporción se dispara hasta el 80% entre los usuarios que lo han usado recientemente.
Concretamente, ocho de cada diez declaran haber acudido a atención primaria y un 44,7% al hospital en el último año, y en ambos niveles asistenciales la valoración es positiva para más del 80% de los encuestados, lo que, según el Ministerio de Sanidad, "refuerza la confianza en el sistema desde la experiencia directa". El departamento que dirige Mónica García achaca esa contraste a que la percepción del sistema sanitario "es más crítica cuando no se basa en el uso reciente de sus servicios" y debido a problemas que no parecen mejorar, como los tiempos de espera o la accesibilidad.
Por el contrario, aquellos que sí que han acudido a la sanidad pública en los últimos 12 meses, manifiestan un alto nivel de satisfacción y valoran especialmente la "profesionalidad", la "seguridad", y la "confianza" que transmiten los profesionales sanitarios. "Esta diferencia sugiere que la experiencia directa con el sistema contribuye a consolidar una visión más favorable y realista de su funcionamiento", insiste el ministerio.
Hay, sin embargo, ciertos problemas de accesibilidad y desigualdades. La encuesta —elaborada a partir de 2.452 entrevistas realizadas este abril— que uno de cada cuatro ciudadanos declara haber tenido, en alguna ocasión, problemas para acceder a su médico de familia. De ellos, más de la mitad acabó acudiendo a urgencias por esas dificultades y otro 30% directamente no acudió a la cita asignada en el centro de salud porque llegado el momento ya no necesitaba atención. Además, el 4,6% tuvo que dejar de tomar algún medicamento prescrito por motivos económicos.
Por servicios, las urgencias del 061/112 son los mejor valorados, con una puntuación de 7,34 puntos sobre 10, seguidos de la atención hospitalaria a pacientes ingresados (7,10). Les siguen, aunque con menor satisfacción, la Atención Primaria y las consultas de Atención Hospitalaria.
En esta edición se ha preguntado, por primera vez, por el acceso a determinadas pruebas diagnósticas ante un problema de salud nuevo: el 23,1% de la población dice haberse tenido que realizar una ecografía; el 16% un TAC, el 15,2% una resonancia y el 4,8% una colonoscopia en el último año. Sobre estas pruebas, las ecografías y los TAC son las que presentaron menos tiempos de espera: en torno al 55% de los casos se realizaron menos de un mes desde su indicación. Porcentaje que baja al 40% en el caso de las colonoscopias que, además, y según los entrevistados, son las que registran un mayor tiempo de espera (113 días), en comparación con los 37 días de media de la resonancia.
La encuesta revela también un aumento de tres puntos de la población que ha necesitado atención por problemas de salud mental en los últimos 12 meses: el 20% de los ciudadanos dicen haber requerido esta atención sanitaria, frente al 17,8% que lo decían en abril de 2024, por malestar psicológico o emocional. De estos, poco más de la mitad (52%) acudió a la sanidad pública, siendo la atención prestada sobre todo por psiquiatras (38,6%), médicos de familia (37,5%) y psicólogos (16,6%). Por otro lado, un 11,6% acudió a estos servicios a través de seguros privados y un 30,3% mediante pago directo.
En esa línea, el 19,7% de los entrevistados dispone de un seguro médico privado (cinco puntos menos que hace un año), bien contratado por ellos o por algún familiar, y un 9,7% lo tiene a través de su empresa. En muchos casos, según Sanidad, acuden a esta opción "en busca de mayor agilidad o comodidad en el acceso a determinadas prestaciones sanitarias", como medida complementaria a la sanidad pública: más del 60% de quienes tienen un seguro privado reconocen que, ante un problema de salud grave, la sanidad pública les ofrecería un mejor tratamiento. "Este dato confirma que, incluso entre quienes disponen de cobertura privada, se mantiene una elevada confianza en la capacidad resolutiva del sistema público", subraya el ministerio.
Hay, también, un apartado en el que pregunta sobre temas relacionados con las tecnologías en el ámbito sanitario. Uno de cada tres ciudadanos dice haber accedido a su historia clínica, y casi la misma proporción desconoce siquiera que existe esta posibilidad. El 20% restante no dispone o no sabe utilizar medios digitales como internet para consultar su historial. Asimismo, un 68% cree necesario legislar específicamente sobre el uso de IA y la gran mayoría (85,5%) se muestra favorable a que ese informe al paciente sobre su uso y a que este pueda negarse a que sus datos sean utilizados en el desarrollo de estas herramientas (77,5%).