
PÚBLICO: La cafetería del Hospital Fundación de Alcorcón lleva desde 2018 al cargo de Eurest Colectividades SL, una firma especializada en gestionar comedores para empresas, colegios e instituciones. Su último contrato, de mayo de 2023 y tres años de duración, le garantiza el cobro de 6,3 millones de euros a cambio de prestar el servicio de alimentación de los pacientes y otros 392.040 euros por atender la cafetería para el público. El anterior, de dos años, se le adjudicó a cambio de 2,96 millones.
Pero Eurest percibe muchos más ingresos del Hospital de Alcorcón. En 2023, se le abonaron 301.565,62 eurospor la "manutención del personal de guardia" pero, según un informe de la Intervención General de la Comunidad de Madrid, lo hizo sin amparo legal alguno. Es decir, el hospital pagaba a los médicos, enfermeras y celadores sus comidas durante las guardias. Entre 22.000 y 27.300 euros al mes, sin contrato o documento legal de por medio. Un servicio que no se incluye en el contrato para preparar las comidas de pacientes y visitantes. Además, resaltan los interventores, esos pagos deberían considerarse como una retribución en especie –como ocurre con los cheques restaurante, por ejemplo– y, por tanto, deberían someterse a retención a cuenta del IRPF en las nóminas e incluirse en el cálculo de la base de cotización de cada trabajador.
Este es el cuarto reportaje de una serie sobre la gestión del Hospital Universitario Fundación Alcorcón, que continúa la anterior sobre los contratos menores adjudicados por este centro sanitario.
El informe, al que Público accedió tras solicitarlo a través del Portal de Transparencia de la Comunidad de Madrid, menciona otras 53 facturas a favor de Eurest Colectividades SL, por importe de 51.298,9 euros, que la Intervención considera inasumibles, porque "indudablemente" no están vinculadas con la actividad asistencial del hospital: agua, desayunos y comidas para las comisiones de dirección, un desayuno para 50 personas, otro desayuno con bomberos, un desayuno el día de Reyes...
Como queda dicho, el informe se refiere sólo a los gastos de 2023. Pero en la Plataforma de la Contratación de la Comunidad de Madrid aparecen hasta 333 adjudicaciones del Hospital de Alcorcón a Eurest entre abril de 2018 y julio de 2025, todas ellas contratos menores por importes que van de 11,72 a 2.000 euros. Suman 146.528 euros. Todos son por "atenciones protocolarias" o llevan como sucinto concepto "alimentación". Por cada factura de una comida ha de redactarse el correspondiente contrato menor. Sólo hay uno más específico y de mayor importe: las comidas para la unidad de donantes de sangre, adjudicado el 25 de febrero de 2025 y con un importe de 14.322 euros.
En total, el hospital ha pagado a Eurest Colectividades SL al menos medio millón de euros si se suman las cifras de 2023 desveladas por la Intervención y las publicadas por la Plataforma de la Contratación de 2018 a 2025. Si las prácticas descubiertas por los interventores en su revisión de 2023 se hubieran repetido durante los otros siete años en que ha prestado el servicio, la cifra sería muy superior.
Un contrato menor es aquel que no supera los 15.000 euros (sin IVA) si es de servicios o suministros y los 40.000 euros si es de obras, no precisa de concurso público –se adjudica a dedo–, no puede prorrogarse y tiene menores requisitos de publicidad. Se supone que nose puede utilizar para necesidades recurrentes o continuadas en el tiempo, pero es una figura de la que abusan las administraciones, que llegan a fraccionar un servicio, suministro u obra en múltiples contratos para situarlo por debajo de la cuantía máxima establecida y no tener que sacarlo a licitación pública.
Eurest no ha contestado a las preguntas que le ha formulado Público sobre su relación con el Hospital de Alcorcón. Se ha limitado a asegurar que ésta "se ajusta, como no puede ser de otra manera, a lo que indica el marco legal vigente y, en concreto, el pliego de condiciones de cada contratación".
El hospital tampoco ha respondido a las preguntas de este periódico. Sólo ha indicado que su "actividad se desarrolla cumpliendo la normativa vigente y con los objetivos de asistencia, formación e investigación que le han sido encomendados".
La Intervención también saca los colores al Hospital de Alcorcón por otra concesión situada en su planta baja: el puesto de venta de lotería de la ONCE. El informe sostiene que no es un elemento integrado en el quiosco de prensa que se adjudicó a Ilunión, grupo empresarial de la ONCE –como sostiene el hospital–. Y que no hay "ningún contrato que lo legalice", porque el canon que paga Ilunión es por la "cesión y explotación únicamente" del quiosco de prensa. Por tanto, el hospital debería facturar a la organización de ciegos y devengar ingresos por ese espacio, y no lo hace.
Creado en 1997, el Hospital de Alcorcón fue –con el de Manacor (Mallorca)– uno de los primeros experimentos del Gobierno de José María Aznar para implantar nuevos modelos de gestión en la sanidad pública. En 2001 fue traspasado a la Comunidad de Madrid. Desde entonces, funciona con un convenio singular por el que el Sermas le paga una cantidad anual a cambio de prestar asistencia sanitaria a la zona sur de Madrid. Este año, tal y como aprobó el consejo de gobierno de Isabel Díaz Ayuso el pasado 19 de diciembre, le abonará 217,54 millones de euros.
El Ejecutivo madrileño también aprobó a finales del año pasado su transformación en fundación pública sanitaria; hasta ahora era una fundación del sector público empresarial. Pero aún se desconoce cómo va a llevarse a cabo esa transición. También sufrirá la misma transformación el Hospital Universitario de Fuenlabrada, que será el primero en abrir las negociaciones con la plantilla. Después lo hará Alcorcón.
El hospital tiene una plantilla de 2.548 trabajadores, que atienden 400 camas. A diferencia del resto de los centros sanitarios del Sermas, se rige por sus propios estatutos y tiene su propio convenio colectivo. Como todas las fundaciones, cuenta con un patronato, donde se sientan la consejera y viceconsejera de Sanidad, así como cuatro directores generales del Sermas, una asesora de la Consejería de Economía, el concejal de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Alcorcón y un coordinador docente de la Universidad Rey Juan Carlos. Desde 2011, su gerente es Modoaldo Garrido Martín.