
20minutos.es: "Tenemos un problema. Nuestros sanitarios están siendo agredidos y, lo que es peor, no están denunciando". Así lo ha afirmado este miércoles el jefe de la Unidad Central de Seguridad Privada de la Policía Nacional, Manuel Yanguas Menéndez, durante la presentación del balance de las agresiones a profesionales sanitarios del año 2025.
Los datos son reveladores porque la Policía Nacional tramitó el año pasado 513 denuncias, lo que supone un incremento del 26% con respecto al año anterior (404). Sin embargo, esas denuncias "son solo la punta del iceberg" porque el total de agresiones sufridas por el personal sanitario ronda las 20.000, según el comisario.
"Estamos detectando un aumento de entre 2.000 y 3.000 agresiones al año. En 2023 se contabilizaron alrededor de 14.000, en 2024 hubo 17.000 y el año pasado rondan las 20.000", ha detallado Yanguas, en referencia a los casos que no llegan a las comisarías, pero sí son contabilizados por el Ministerio del Interior porque son notificados por los propios centros sanitarios (Interior hará público ese informe la próxima semana).
"Hay que denunciar mucho más porque es la única manera de acabar con este fenómeno. Tiene que haber tolerancia cero con las agresiones en el ámbito sanitario", ha insistido el comisario, animando a denunciar cualquier tipo de agresión, lo que incluye vejaciones, insultos o amenazas: "Hay un porcentaje del 17% de agresores que son reincidentes. La única forma de que dejen de reincidir es presentando una denuncia para que puedan ser detenidos". El año pasado, 138 personas fueron detenidas por agredir a personal sanitario.
"Tenemos incluso sanitarios 'negacionistas' que piensan que esto no es un problema porque a ellos nunca les han agredido, pero la realidad nos dice que hay dos tipos de sanitarios: al que han agredido y al que van a agredir", ha recalcado.
Según las denuncias presentadas, los tipos delictivos más frecuentes en el ámbito sanitario fueron los atentados a funcionario público (179), las amenazas (163), las lesiones (110) y las coacciones (16), llevadas a cabo mediante intimidación (42,3%), violencia física (39,2%) o violencia psíquica (16,6%).
"Las razones que motivan esas agresiones son de todo tipo: la negativa a firmar una baja, no conseguir una receta, querer adelantar una cita con el especialista... también tenemos un problema con el 'doctor Google' porque muchos pacientes van al médico con su propio diagnóstico y exigiendo un determinado tratamiento, que quizás no es el adecuado, y eso desencadena la agresión", ha explicado Yanguas.
En los hospitales y en los centros de atención primaria es donde más agresiones se producen, mientras que Andalucía es la comunidad en la que más denuncias se han presentado, con tres de sus provincias encabezando el ranking: Sevilla (60), Málaga (44) y Cádiz (37). Por detrás se sitúan Madrid (35), Coruña (30) y Murcia (29) -no figuran los datos de Cataluña y País Vasco porque esas denuncias son tramitadas por las policías autonómicas-.