
PÚBLICO: El nuevo Estatuto Marco (EM) de Sanidad continúa en el punto de mira. Han pasado ya tres años desde que, en septiembre de 2022, sindicatos, comunidades autónomas y el propio Ministerio de Sanidad se sentaran a negociar el texto que debe fijar las condiciones laborales del personal del Sistema Nacional de Salud (SNS). Sin embargo, lo que nació como una oportunidad de consenso pronto derivó en un terreno de discrepancias. Durante la negociación —y, con más fuerza aún, tras la publicación del anteproyecto— los sindicatos expusieron sus alegaciones. Denunciaron que el texto es "insuficiente" y que el departamento de Mónica García "ha ignorado por completo" sus "líneas rojas".
Ahora, la negociación del nuevo EM avanza en un clima cada vez más tenso, marcado por concentraciones, paros parciales y la convocatoria de una huelga general de médicos para el próximo 3 de octubre. Desde la administración insisten en su "total disposición" a cerrar cuanto antes el acuerdo. Sin embargo, este acelerón no convence a los sindicatos, que ven detrás de estas maniobras unas "prisas intencionadas".
Antes, conviene aclarar qué es el Estatuto Marco y en qué afecta a los profesionales de la salud. Como ya se ha avanzado, se trata del texto legal que fija las reglas básicas de las condiciones laborales del personal estatutario del SNS. Aunque, señala Sanidad, son las Comunidades Autónomas quienes gestionan sus servicios sanitarios y desarrollan la normativa en materia de sueldos, "el Estatuto Marco establece el armazón común que todos deben respetar". Concretamente, regula la clasificación profesional, derechos y deberes del personal, sistema retributivo, procesos de selección, movilidad, situaciones administrativas, jornada laboral, descansos obligatorios y el régimen disciplinario.
El Estatuto Marco regula la clasificación profesional, derechos, retribuciones, selección, movilidad, jornadas y régimen disciplinario
La intención del departamento de García es poner fin a la reforma de la Ley 55/2003, de 16 de diciembre. Desde hace más de dos décadas, esta norma —que vio la luz bajo la dirección de la popular Ana Pastor— fija las condiciones laborales de los profesionales sanitarios. Para la administración actual, este texto está "obsoleto" y "arrastra 22 años sin una revisión profunda". En sus palabras, los abusos, la precariedad y los déficits que padecen médicos, enfermeras y demás personal sanitario "se han amparado en esta ley que ya no responde a la realidad del sistema". Los sindicatos médicos, por su parte, no se muerden la lengua: califican a los responsables de su redacción como auténticos "genios del mal".
Por su parte, el nuevo Estatuto Marco no nace de la nada: su origen está ligado a un compromiso con Bruselas. Forma parte de las reformas exigidas para acceder a los fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR). En la práctica, su desarrollo quedó fijado en la Disposición Adicional Primera del Real Decreto-ley 12/2022.
El nuevo Estatuto incluye como novedades el fin de la temporalidad, medidas de conciliación familiar y guardias limitadas, entre otras
El último borrador de Sanidad llega cargado de novedades. Recoge un paquete de medidas que, según el organismo, pretende "poner fin a la precariedad y modernizar las condiciones laborales del personal sanitario". Resumidas:
El Ministerio de Sanidad se ha encargado de escribir el nuevo EM. En el proceso, el texto ha ido incorporando modificaciones fruto de la negociación con los sindicatos del Ámbito de Negociación, del Foro Marco de Diálogo Social, y tras la fase de audiencia a las CCAA y al conjunto de personas y entidades que han participado en los trámites de consulta pública. Además, afirman desde la cartera de Sanidad, "se han tenido en cuenta los dictámenes e informes preceptivos y las enmiendas presentadas por los grupos parlamentarios".
En la fase negociadora, los sindicatos sanitarios como SATSE, CCOO, UGT, CSIF y CIG, entre otros, han encabezado concentraciones y paros en distintos centros de salud para exigir la inclusión en el texto de mejoras en las condiciones laborales. Por su parte, los sindicatos médicos, incluyendo la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) y organizaciones autonómicas como SMA, SIMEGA y O’MEGA, han liderado protestas y convocatorias específicas para el personal facultativo. La CESM ha promovido la huelga general de médicos prevista para el 3 de octubre. Además, colegios profesionales y organismos médicos, como la Organización Médica Colegial (OMC) y el Foro de la Profesión Médica, también han mostrado su respaldo a las movilizaciones y han manifestado sus críticas al borrador.
El contenido del anteproyecto ha generado un conflicto entre las partes. Por un lado, los sindicatos exigen que el borrador contemple mejoras salariales, una jornada laboral máxima de 35 horas, reconocimiento retributivo del nuevo modelo de clasificación profesional, la posibilidad de jubilación anticipada voluntaria y una revisión del régimen de incompatibilidades "para frenar la fuga de profesionales hacia la sanidad privada".
Los sindicatos exigen mejoras salariales, jornada máxima de 35 horas, jubilación anticipada voluntaria y revisión de incompatibilidades
Por su parte, la CESM, junto al Sindicato Médico Andaluz (SMA), reclaman un EM "exclusivo para la profesión facultativa". La organización argumenta que la reclasificación profesional propuesta por Sanidad "perjudica al colectivo médico", con un régimen de incompatibilidades que consideran "inaceptable" para jefes de servicio y sección, "así como para adjuntos durante los primeros cinco años de ejercicio". Por ello, advierten que no se están recogiendo las demandas "irrenunciables" por los profesionales. Aún así, insisten en continuar las reuniones y reiteran su disposición a seguir negociando y a encontrar soluciones.
Por otro lado, García ha asegurado que se mantendrán "todas las reuniones que sean necesarias" y ha defendido el borrador, destacando que incluye "grandísimos avances en reducción de jornada, derechos y condiciones laborales que marcarán a nuestros profesionales en las próximas décadas". El departamento llegó incluso a publicar un documento para resolver dudas. En lo relativo a retribuciones y jubilación, descartan incluirlas en el Estatuto, argumentando que, según informes jurídicos, "hacerlo supondría una invasión de competencias de otros ministerios". "Nuestro objetivo es centrarse en aspectos que sí puede regular el Estatuto, como la carrera profesional, la movilidad, las guardias y las condiciones de trabajo".
Sanidad defiende el borrador: "Incluye grandísimos avances en reducción de jornada, derechos y condiciones laborales"
La institución ha explicado que las retribuciones deben abordarse mediante las leyes de presupuestos y la jubilación a través de la Seguridad Social, "mientras que otros departamentos ministeriales ya tramitan modificaciones normativas sobre jubilación anticipada y parcial". También ha reiterado su compromiso de mantener un "diálogo abierto y transparente". Asimismo, anunció este martes la convocatoria de una nueva reunión con los sindicatos del Ámbito de Negociación.
El siguiente paso se producirá una vez finalice este mes la negociación en el Foro Marco de Diálogo Social, donde participan sindicatos y comunidades autónomas, y se cierre el texto definitivo. A continuación, la ministra elevará la propuesta al Consejo de Ministros, que decidirá sobre los trámites posteriores, incluyendo consultas, dictámenes, informes y la audiencia pública necesaria.
Tras cumplir con estos trámites, el proyecto regresará al Consejo de Ministros para su aprobación como proyecto de ley y posterior envío al Congreso de los Diputados, donde comenzará la fase parlamentaria. Durante esta etapa, el texto podrá sufrir modificaciones en función de las enmiendas presentadas por los distintos grupos parlamentarios. Finalmente, si la propuesta recibe la aprobación definitiva, se publicará en el Boletín Oficial del Estado y entrará en vigor.
En cuanto a las movilizaciones, los sindicatos han convocado una concentración el próximo 1 de octubre a las 11.00 horas frente al Ministerio de Sanidad, que dará inicio a una serie de paros parciales y culminará con la huelga general del sector el 3 de octubre. Por su parte, la CESM y el SMA han anunciado una nueva jornada de huelga general para el 10 de octubre.