
20minutos.es: El Ministerio de Sanidad está preparando una nueva norma, la ley de salud digital, para garantizar que el historial clínico de todos los pacientes esté disponible en cualquier provincia, comunidad autónoma o incluso país europeo. La iniciativa, que ha salido este lunes a consulta pública, también regulará el uso del big data en investigación y ensayos clínicos.
Se trata, tal y como ha destacado este lunes la titular de Sanidad, Mónica García, en un desayuno organizado por Europa Press, de una ley "clave para seguir transformando nuestro sistema sanitario" y que sea "interoperable", "de calidad" y "que se alinee al siglo XXI". García ha detallado que el objetivo es que la atención sanitaria esté garantizada para cualquier ciudadano "sin importar el lugar de residencia", si acude a la sanidad pública o privada, y que, incluso, pueda irse a otro país de la Unión Europea (UE) y contar allí con su historial clínico. Así lo mandata el Reglamento europeo 2025/327 sobre el Espacio Europeo de Datos de Salud (EEDS), aprobado el pasado febrero, y el cual establece un marco jurídico común para la interoperabilidad y el uso ético y seguro de los datos de salud en la región comunitaria.
"Esta norma garantizará que la información sanitaria sea de cada una de las personas, de cada uno de los pacientes, que esté disponible allá donde se necesita, sin importar el lugar de residencia, sin importar no solamente ya la comunidad autónoma, sino también que pueda ir a otro país", ha aseverado.
Por la complejidad territorial de España, donde las competencias sanitarias están repartidas entre las comunidades autónomas, el Gobierno debe delimitar esas obligaciones en esta ley, para que todas las personas puedan ser atendidas en cualquier autonomía, independientemente de que el prestador sanitario sea público o privado. Para ello, el proyecto abordará igualmente el uso de las tecnologías digitales y fijará las condiciones para que los datos personales de salud puedan tratarse con fines de interés público. De este modo, se reparte la "responsabilidad", para que sean las propias comunidades autónomas las que tengan autoridad regional en salud digital, en coordinación con el Ministerio de Sanidad.
"Además de su utilización en la atención clínica directa, los datos de salud tienen un enorme valor para la investigación biomédica, la innovación tecnológica, la vigilancia en salud pública y la formulación de políticas sanitarias. Sin embargo, el uso secundario de estos datos carece actualmente de un marco legal suficientemente ágil, completo e interoperable con el sistema europeo", inciden desde el departamento que dirige Mónica García.