
Marian de León: Es una humilde mano al sunami de preocupaciones y sensaciones que invaden a la persona cuando entra en el mundo de la salud. No se trata de una enciclopedia, si de ayudar a hacer camino. Existen diccionarios para los profesionales, pero ¿qué sucede con el paciente/familiar?
Las palabras que se proporcionan al paciente o usuario de un servicio de salud puede contribuir al mejor desarrollo del proceso asistencial, mejorar la relación entre los sanitarios y aquél y, por tanto, influir en la calidad del servicio
Cumplir con este mínimo supone, por un lado, un cambio en el modo de trabajar de los propios profesionales y, por otro, que los poderes públicos lleven a cabo las actuaciones necesarias para que, de manera efectiva, se trasladen a la práctica estos estándares de calidad en la información.
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